dilluns, 1 d’abril de 2013

"-¡A mí, filibusteros!- volvió a gritar el caballero.
Le contestaron algunos disparos. Parecía como si al final de la calle sus hombres hubiesen entablado un desesperado combate, porque se oían gritos, blasfemias, gemidos y chocar de aceros."

Del llibre Todo el Corsario negro de Emilio Salgari.