dissabte, 30 de març de 2013

"También había desarrollado un talento innato para la lectura. A los dieciocho meses, papá abría un libro y cada uno de sus ojos leía una página, de manera simultánea. Para impresionar a mis abuelos, declamaba las dos páginas a la vez. Su voz salía en estéreo y uno no entendía nada, parecía un puto poseído por el demonio."

Del llibre ¿Por qué me comprasteis un walkie talkie si era hijo único? de Santi Balmes Sanfeliu



11/03/13